lunes, 4 de octubre de 2021

Viene otra crisis (la grande) y no se le da respuesta

 

Excelente artículo de Juan Torres López, Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla

 
            Imagen de archivo de la planta de Almussafes (Valencia) de Ford España.

Cuando comenzó a extenderse la covid-19 advertí que la pandemia produciría una doble crisis o una sola, si se prefiere, con dos manifestaciones separadas y muy diferentes. Por un lado, una de demanda, como consecuencia de la caída de los ingresos provocada por los cierres de empresas y la gran disminución de la actividad durante el confinamiento. Esta, dije desde el principio, tenía un tratamiento muy costoso pero bastante fácil de aplicar, la garantía gubernamental, total o parcial, de los ingresos perdidos por empresas y familias. Un tratamiento que conocemos desde hace tiempo cuando, por alguna razón, deja de haber dinero en los bolsillos y la falta de consumo paraliza la vida económica. No hay otro remedio, entonces, que crear dinero y repartirlo aunque sea, como gráficamente decía el liberal Milton Friedman, tirando billetes desde un helicóptero.

Se trata de una solución conocida y de relativamente fácil pues basta, como hemos visto, con que los bancos centrales creen medios de pago o los gobiernos se endeuden. Aunque eso no quiere decir que resuelva todos los problemas, ni que salga gratis.

No resuelve todos los problemas porque nunca estará garantizado que el dinero que sale de los bancos centrales llegue finalmente a las empresas y consumidores que lo gastan. E, incluso si llega, tampoco es seguro que se dedique al consumo o la inversión. Unas veces, porque los bancos se quedan con el incremento de dinero para sanear sus balances o realizar inversiones financieras, sin utilizarlo para conceder crédito a la actividad productiva. Otras, porque los gobiernos, las empresas o los hogares solo dedican el nuevo flujo monetario a amortizar deuda anterior.

En esta última crisis de demanda provocada por la covid-19 los bancos centrales (creando dinero nuevo) y los gobiernos (endeudándose) no dudaron ni por un momento, a diferencia de lo que ocurrió en la de 2008, y han suministrado una dosis nunca antes vista de financiación extraordinaria a las economías. Así han salvado la crisis, aunque lógicamente a cambio de un incremento no menos gigantesco de la deuda: se estima que a finales de 2020 ya había crecido en 32 billones de dólares en todo el mundo. Y, aunque todavía no se ha comenzado a sentir el esfuerzo durísimo que habrá que hacer para pagarla, el Fondo Monetario Internacional ya ha advertido que unos 100 países han tenido que empezar a hacer recortes en gasto social y de bienestar para hacerle frente. Lo mismo que ocurrirá en todos los demás, a medida que vaya pasando el tiempo, si no se adoptan pronto medidas de reestructuración, quitas ordenadas y procedimientos de financiación que no impliquen nuevas oleadas de recesión y miseria en muchísimos países.

En cualquier caso, como he dicho al principio, esta ha sido la parte fácil de la crisis provocada por la Covid-19. La prueba es que, aunque con el coste futuro que acabo de señalar, allí donde se han aplicado inyecciones financieras adecuadas se ha conseguido recobrar la actividad y el empleo.

Pero, tal y como señalé al principio, la pandemia iba a traer consigo inevitablemente otra crisis mucho más peligrosa porque se iba a producir por el lado de la oferta. Y eso es lo que ya está ocurriendo.

Dicho de la manera más fácil posible para que todo el mundo me entienda lo que sucede es que no hay suficiente disponibilidad de bienes y servicios para satisfacer la demanda de las empresas y los hogares.

Este desacoplamiento es muy peligroso por dos razones principales. Por un lado, porque produce subidas de precios como consecuencia del exceso de demanda coincidente con la escasez de oferta. Por otro, porque la respuesta convencional que los bancos centrales dan a esa tensión inflacionaria (subir los tipos de interés) deprimiría aún más la oferta. Si actúan como se supone que deben hacerlo lo que provocarán será que las empresas disminuyan aún más producción y el empleo, sin que los precios finalmente se reduzcan.

Hasta ahora, sin embargo, los bancos centrales vienen manteniendo que esta situación es un simple efecto del confinamiento, de la incertidumbre y de los cambios acontecidos en todo este tiempo, la situación no debería producir demasiada preocupación. Concluyen, por tanto, que nos encontramos ante una especie de cuello de botella temporal que ciertamente produce escasez y, en consecuencia, tensiones al alza en los precios, pero solo de carácter temporal pues que no hay otra razón que impida que los mercados recobren pronto la normalidad. De ahí que no hayan tomado prácticamente ninguna medida ante este desajuste.

Yo creo, sin embargo, que se están equivocando porque la situación va a ser más grave y duradera por una sencilla razón: los desajustes en los mercados internaciones de bienes y servicios no se han producido solamente a causa de las perturbaciones lógicamente provocadas por la pandemia sino que venían de antes.

El problema que se está planteando con crudeza en toda la economía internacional es que la pandemia ha acelerado y agravado la desarticulación de un sistema global de producción y logística globales que ya estaba en crisis con anterioridad. El sistema no sufre una mera perturbación coyuntural sino que está registrando una fuerte tensión estructural.

Lo que se está produciendo ante nuestros ojos es la muerte por éxito del capitalismo neoliberal. Ha logrado que se produzca una concentración extraordinaria de capitales y de rentas y riqueza; el dominio casi absoluto de los mercados que han alcanzado las grandes empresas les ha permitido disfrutar de cuentas de resultados con beneficios desorbitados y nunca antes vistos; cifras de negocios gigantescas que vienen de la mano de la rentabilidad mucho más que extraordinaria que su exagerada liquidez les proporciona en los mercados financieros en continua expansión; y una influencia social y política que hace poco resultaba sencillamente inimaginable. Pero todo eso ha provocado también la fragmentación de los mercados, una desarticulación productiva tampoco antes vista y una pérdida progresiva de rentabilidad, por pérdida de mercado o endeudamiento creciente, de franjas cada vez más anchas de la actividad empresarial. Lo mismo que el resto de la gente se aleja cada día más de la minoría todopoderosa que lo gana todo, también se excluye del reparto de la tarta a una proporción creciente del pequeño y mediano capital. Y así, el capitalismo renuncia a la capacidad de alimentarse alimentando a los demás que lo ha mantenido exitoso durante tanto tiempo.

Esa y no la pandemia es la verdadera causa de la crisis de oferta que se está empezando a manifestar con gran crudeza: cientos de barcos se mantienen a la espera en los puertos donde se nutren las exportaciones mundiales; los precios del transporte marítimo se multiplican hasta por diez en algunas rutas;  cientos de megafactorías están prácticamente inactivas por falta de suministros, lo que se traduce en la paralización sucesiva de los procesos de producción que hasta ahora estaban encadenados.

El sistema logístico internacional está al borde del colapso y no es solo como consecuencia de la pandemia. Esta ha provocado ciertamente un gran cuello de botella, al poder recuperarse la demanda con lógica mayor rapidez que la oferta. Pero el colapso proviene de un sistema de redes globales que no responde a lógicas de suministro racionales sino a la volatilidad de la especulación financiera y que son incapaces de autoalimentarse generando fuentes de ingresos descentralizados en los diversos mercados donde actúan. Al revés, el capital transnacional actúa como una especie de bomba que absorbe y seca todo a su alrededor y por completo.

Lo que está empezando a ocurrir en el mundo es que se está resquebrajando el sistema de provisión inherente a la globalización de las últimas décadas y que había sido la base del predominio del capital transnacional que diseñó al neoliberalismo como estrategia civilizatoria. Se ha centralizado y concentrado tanto que ahora resulta incapaz de proporcionar la provisión más o menos generalizada, puntual y universalmente rentable y la aceleración que, mientras más o menos las había ido garantizando, hacian de la globalización el tótem sagrado de nuestro tiempo.

Y ese proceso de desarticulación se ha agudizado por los efectos que el capitalismo intensivista ha venido provocando sobre el clima y el medio ambiente y que han eclosionado en una crisis de recursos energéticos que tiene, a su vez, consecuencias fatales sobre el propio capitalismo porque es incapaz de gobernarlos. Comenzaremos a ver la proximidad y auténtica magnitud y gravedad de este proceso a partir del próximo invierno y por supuesto que no solo en China.

Los retrasos que se están acumulando en la provisión de materias primas y bienes intermedios no son, por tanto, coyunturales. Creer que el remedio es esperar a que escampe es una irresponsabilidad. Subidas de precios como las de los alimentos, las más altas desde los años setenta del siglo pasado, o las que se están dando en otros bienes y servicios no pueden ser un simple desajuste momentáneo.

En realidad, no creo que crean realmente que lo que se está avecinando no sea grave y que dejarlo pasar sea la mejor respuesta. Más bien pienso que los bancos centrales carecen de instrumentos para hacer frente a corto plazo a la coincidencia de una presión de la demanda con una restricción de oferta y prefieren considerar que los síntomas (la inflación y el frenazo de la actividad) son la enfermedad.

En los años sesenta y setenta del siglo pasado, el capital se enfrentaba a una situación de agotamiento parecida y con manifestaciones semejantes pero era a consecuencia de la fortaleza que habían adquirido los movimientos sociales, los sindicatos, los movimientos de liberación y el llamado "campo socialista", a pesar de sus múltiples defectos. Por tanto, tenía clara la estrategia que debía adoptar para salir adelante: combatirlos y vencerlos para hacer que la balanza del reparto de la riqueza y del poder girase hacia el otro lado.

Ahora, la paradoja es que el enemigo del capitalismo es el capital sometido a la lógica financiera y especulativa que se ha quedado con todo pero que ha terminado destruyendo la base global sobre la que él mismo había asentado la industria, desarticulando las redes de producción y las cadenas de valor, y que ha generado una explosión de deuda incontrolable e insostenible, una tensión social creciente como consecuencia de la desigualdad y un poder al margen de las instituciones que materialmente amenaza con impedir el gobierno y la resolución más o menos consensuada de los conflictos.

Esa es la razón de por qué no hacen nada cuando la escasez de suministros y el encarecimiento de la energía están empezando a paralizar a las economías. Tienen un conflicto con ellos mismos y no saben ni están dispuestos a transformarse. El resultado seguro será un gran desorden, el más peligroso.

Juan Torres López, Público 1 octubre 2010

 


sábado, 28 de agosto de 2021

LOS COSTES DE LA LUZ TOCAN TECHO

 








Mi factura de electricidad de julio
Este mes de julio en mi domicilio tuve un consumo de 179 Kwh a un precio de 0,185 €/Kwh y el Coste Total de la factura fue de 53,5 € , si el precio del Kwh hubiese sido un 20% más caro es decir 0,222 €/Kwh el Coste Total de la factura hubiese sido de 60,66 € es decir 6,5 € más caro…. EN AGOSTO HUBIESE TENIDO QUE DEJAR DE TOMAR 4 BIRRAS ¡QUE TRAGEDIA!


sábado, 14 de agosto de 2021

Medusas Humanas


















Ha vuelto el calor y con él un año más las medusas humanas han vuelto a invadir las playas.
Os dejamos esta magnífica reflexión de Dani el Socorrista

El Espejo: Teoría de las Medusas Humanas.
por Dani el Socorrista
En la playa es donde la teoría se hace más evidente y es que cuando llega el verano todos podemos darnos cuenta de lo que ha pasado durante el curso.


Durante todo el año tomamos decisiones, donde y en que trabajar, emplear nuestro tiempo es una de las decisiones más básicas a la que nos enfrentamos constantemente.
Pues bien, cuando llega el verano todos huimos del calor, del estrés y nos vamos de vacaciones, a mi me gustan las islas, pero cuando llegamos a la playa podemos encontrarnos con que no nos dejan bañarnos. ¿Quien?...¿El socorrista?...
NO. Bueno igual sí, pero él le pasa la responsabilidad al hecho de las medusas.

Un animal que no piensa, que se deja llevar por la corriente, que no es que sea desconfiado pero pica a todo lo que se le acerca demasiado, y ese animal tan plano y translucido nos saca del agua.
Pero las medusas están reflejadas en la arena de la playa, reflejadas en forma de sombrillas, las sombrillas que han colocado los sombrilleros. Como si la línea del mar fuese un espejo las medusas y los sombrilleros acuden cada verano a la línea de la costa. Cada uno por su lado.

Pero eso no debe sorprendernos pues uno se hace a si mismo y lo que hacemos nos da forma a nosotros y al mundo, entonces no podemos quejarnos de las medusas, bueno podemos quejarnos pero no le veo el sentido si lo que hacemos es trabajar contaminando el planeta, destruyendo el entorno y además lo hacemos de forma que nadie se plantea a donde vamos, en puestos de trabajo que no desarrollan la creatividad de cada individuo.
Pues yo creo que eso empobrece nuestro entorno social y que como los humanos influimos en el entorno natural, creo que si queremos una naturaleza sana nosotros como individuos debemos luchar por no convertirnos EN MEDUSAS HUMANAS.


El Socorrista


lunes, 7 de junio de 2021

El crepúsculo del paraíso fiscal

 














Skyline de la ciudad de Panamá, país considerado paraíso fiscal 

Como suele ocurrir en los asuntos multilaterales, Estados Unidos tenía la llave. Cuando Janet Yellen, su secretaria del Tesoro, anunció a principios de este año que había llegado el momento de poner fin a la "competencia a la baja" en materia de impuesto de sociedades, sus declaraciones sobrealimentaron las conversaciones sobre un acuerdo global para revisar los impuestos que pagan las empresas multinacionales y el lugar en que lo hacen.


Las conversaciones se han centrado en dos cambios principales: la reasignación de los derechos fiscales a los países donde se desarrolla la actividad económica en vez de hacerlo donde las empresas deciden registrar sus beneficios; y el establecimiento de un tipo impositivo mínimo a nivel mundial, que probablemente se sitúe en torno al 15%. Los ministros de Economía del grupo de países ricos del G-7 aprobaron la medida en una reunión celebrada los días 4 y 5 de junio.

Países como Islas Vírgenes perderán ingresos por la tributación de grandes multinacionales 

El G-20 podría llegar a un acuerdo en julio, lo que animaría a los otros 120 países y territorios que participan en las conversaciones a seguir la misma senda. El 26 de mayo, el ministro de Finanzas alemán predijo una "revolución" en las normas fiscales mundiales "en cuestión de unas pocas semanas".

Todas las revoluciones tienen ganadores y perdedores. En este caso, los vencedores más claros serán las grandes economías en las que las multinacionales realizan muchas ventas pero registran relativamente pocos beneficios imponibles gracias a una planificación fiscal que desvía los ingresos a jurisdicciones de baja tributación. Este desajuste ha aumentado junto con el ascenso de gigantes digitales como Apple y Google, cuyos activos son en gran medida intangibles.

Ganadores y perdedores
Noticia positiva para los países pobres mientras que los paraísos fiscales dejarán de obtener beneficios por la tributación de las multinacionales
Los países pobres en los que las empresas mundiales tienen fábricas y otras operaciones también se beneficiarán, aunque no tanto como creen que deberían. Los perdedores más obvios serán los paraísos que, desde hace más de medio siglo, han ido obteniendo cada vez más beneficios a medida que la globalización hacía que el capital se fuera desembarazando de trabas, ofreciendo lo que ellos veían como una competencia fiscal muy necesaria y muchos otros veían como una economía de empobrecimiento del vecino.

Un estudio realizado en 2018 concluyó que alrededor del 40% de los beneficios en el extranjero de las multinacionales se trasladan de modo artificial a países de baja tributación. Un funcionario muy implicado en las actuales conversaciones cree que el acuerdo que está tomando forma podría "acabar casi por completo con los paraísos".

Cuantiosos beneficios
En 2018, los servicios corporativos y financieros representaron más del 60% de los ingresos públicos de las islas Vírgenes Británicas
Sin embargo, los paraísos tienen diferentes formas y tamaños; abarcan desde los paraísos caribeños libres de cualquier impuesto hasta los centros de Europa y Asia donde sólo se pagan menos impuestos. Algunos tienen más que temer que otros.

Paraíso perdido
Las cosas se presentan sombrías para los territorios con palmeras y sin impuestos como las Bermudas, las islas Vírgenes Británicas y las islas Caimán. Aunque no obtienen ningún ingreso en concepto de impuestos de sociedades, han llegado a depender en diferentes grados de los honorarios de las filiales de las grandes compañías y de un sector artesanal de contables, abogados y otros proveedores de servicios empresariales que han surgido localmente para atenderlas.

Esos ingresos son meras migajas en comparación con los impuestos que se ahorran las empresas, pero suponen mucho para unas economías tan pequeñas. En 2018, los servicios corporativos y financieros representaron más del 60% de los ingresos públicos de las islas Vírgenes Británicas.

El tipo de acuerdo que impulsa el gobierno de Biden (que aplicaría el tipo mínimo global país por país, en lugar de hacerlo en conjunto) hará saltar por los aires el modelo de negocio de esos paraísos. Esos países se suben por las paredes, pero no pueden hacer nada.

Un diplomático dice que están en proceso de ser "neutralizados" y que son "irrelevantes" para las conversaciones. "Nadie quiere saber nada de ellos". Algunos, al menos, tienen otras fuentes de ingresos: Caimán es un gran domicilio para los fondos de cobertura; Bermudas, para las aseguradoras.

Modelo de negocio
El modelo impuesto por Biden provocará que los paraísos fiscales no obtengan ningún beneficio por el impuesto de sociedades
Las economías mejor conectadas, tradicionalmente amables con los asesores fiscales corporativos, son menos fáciles de descartar. Varios países de la Unión Europea han atraído la inversión con un bajo tipo impositivo a las ganancias corporativas, como han hecho Irlanda y Chipre (ambos recaudan el 12,5%); o, como Luxemburgo y los Países Bajos, con normas que los convierten en canales atractivos en las estructuras fiscales que ayudan a las compañías a evitar los impuestos en otros países.

En 2019, un estudio del FMI descubrió que ese tipo de inversión "fantasma" había impulsado el volumen de inversión extranjera directa de Luxemburgo hasta los 4 billones de dólares, una improbable décima parte del total mundial. También Hong Kong y Singapur se han beneficiado actuando como depósitos de impuestos corporativos.

Tras un acuerdo negociado por la OCDE en 2015, en los últimos años se han cerrado algunas de las lagunas más grandes que alimentan esos flujos. Entre ellas, se encuentra el "doble irlandés", que canaliza los beneficios a filiales registradas en Irlanda pero con domicilio fiscal en Bermudas o las islas Caimán, sistema que puede haber ahorrado a Google decenas de miles de millones de dólares a lo largo de una década.

Sin embargo, todavía hay mucho que perder. Irlanda está especialmente nerviosa, porque ha acabado dependiendo de su tipo del 12,5% para atraer inversiones extranjeras, muchas de las cuales implican personas, oficinas y fábricas reales. El impuesto de sociedades representa ahora un porcentaje récord del 20% de la recaudación total del país.

Unión Europea
Irlanda, Chipre, Luxemburgo y Países Bajos se convierten en un atractivo para evitar impuestos en otros países
Los irlandeses han presionado a Estados Unidos, fuente de gran parte de sus inversiones, en contra una reasignación radical de los derechos fiscales y un impuesto mínimo superior al 12,5%. El ministro de Economía irlandés, Paschal Donohoe, ha argumentado que los países más pequeños deberían poder utilizar la política fiscal para compensar las ventajas de escala, ubicación y recursos de las que gozan los grandes.

Sin embargo, incluso un tipo mínimo del 12,5%, o apenas por encima de él, podría salirle caro a Irlanda, si se tienen en cuenta las exenciones fiscales. Muchas grandes empresas que se benefician de su régimen fiscal pagan un tipo efectivo de un solo dígito. La "caja de patentes" de ese país, un régimen para los beneficios de la innovación, cobra sólo el 6,25%.

Irlanda
Irlanda presiona a EE.UU. para que fije un impuesto mínimo superior al 12,5%
Una empresa que pague eso podría cansarse enseguida de los encantos irlandeses si tiene que enfrentarse a un recargo de seis puntos porcentuales. El gobierno irlandés ha calculado una pérdida anual de 2.000 millones de euros en los ingresos fiscales debido al supuesto acuerdo global; esa cantidad supone un 2,4% de los ingresos públicos y es equivalente, en términos de PIB, a una pérdida en Estados Unidos de casi 140.000 millones de dólares.

Irlanda tiene algunos amigos en la Unión Europea. Hungría, con un tipo del 9%, es un clamoroso campeón de la competencia fiscal. También Chipre y Malta simpatizan con ella, aunque "están contentos de estar a la sombra de Irlanda", afirma otro funcionario. Fuera de la Unión Europea, Singapur y Suiza han señalado que consideran el 15% demasiado alto. El centro asiático estaría más contento con un 10%.


Unión Europea
El gobierno irlandés busca socios en la UE, ya que ha calculado una pérdida anual de 2.000 millones de euros en los ingresos fiscales
Por su parte, Luxemburgo y los Países Bajos han sufrido una sufrido una caída en el camino de Damasco. El Gran Ducado, criticado después de que en 2014 una filtración sacara a la luz acuerdos fiscales muy ventajosos con decenas de multinacionales, ha aprobado reformas que reducen las oportunidades de arbitraje fiscal y aumentan la transparencia de las resoluciones fiscales.

Dice que aceptará cualquier acuerdo que iguale las condiciones de juego. El gobierno neerlandés, irritado por las críticas de la opinión pública sobre su tolerancia frente a las artimañas fiscales, también ha tratado de cerrar los vacíos legales. "No seremos nosotros quienes pongan trabas al acuerdo", dice Hans Vijlbrief, secretario de Estado de Finanzas neerlandés. "Mi objetivo es que no se nos vuelva a mencionar en la lista de paraísos fiscales".

Irlanda se convierte ahora en un país atractivo por su baja fiscalidad

Eso coloca en un aprieto a Irlanda y otros descontentos de la Unión Europea. En teoría, podrían ejercer el veto, ya que las decisiones fiscales del bloque requieren unanimidad. Sin embargo, es algo que parece muy poco probable, dado el apoyo al cambio por parte de los grandes miembros de la Unión y Estados Unidos, por no hablar de la terrible decisión política que supondría bloquear un acuerdo que la opinión pública considera necesario para obligar a las grandes empresas a pagar su parte justa.

Además, Estados Unidos y otros países podrían imponer impuestos mínimos a sus propias empresas incluso sin un acuerdo global; de hecho, Estados Unidos ya tiene una versión para los ingresos intangibles, aunque fijada en sólo el 10,5%. Salvo una ruptura inesperada de las conversaciones, la revolución está cerca. Y, con ella, puede que llegue a su fin una época dorada de los paraísos fiscales del mundo.

© 2021 The Economist Newspaper Limited. 07/06/2021.




𝗔𝗡𝗖𝗘𝗟𝗢𝗧𝗧𝗜 𝗬𝗔 𝗘𝗦𝗧𝗔́ 𝗖𝗘𝗦𝗔𝗗𝗢 𝗬 𝗘́𝗟 𝗟𝗢 𝗦𝗔𝗕𝗘

Florentino eres un crack vas a hacer con Ancelotti lo mismo que haces con los testaferros que contratas para tus filiales, la filiales de ACS que tienes en los Paraísos Fiscales, cuando contratas a los testaferros al mismo tiempo firman un documento de cese para ejecutarlo cuando tú lo consideres oportuno. Con Ancelotti vas a hacer lo mismo... vuelvo a decir ¡Florentino eres un crack! Ver artículo original



domingo, 6 de junio de 2021

¿Cuánto emitiría un aeropuerto de BCN ampliado?

 

Los vuelos que salen del aeropuerto de Barcelona emiten tanto CO2 como una central de carbón o dos millones de coches. La ampliación de capacidad y el incremento de vuelos largos aumentarían probablemente las emisiones, aunque crezca su eficiencia. Los combustibles verdes se prevén caros y minoritarios durante décadas. Mantener el calentamiento debajo de 1,5 grados obliga a limitar vuelos.

                       Un avión despega del aeropuerto de Barcelona-El Prat.


¿Cuánto emite el aeropuerto de Barcelona?

Los vuelos que salieron de Barcelona en 2019 emitieron unos 4,2 millones de toneladas de CO2, lo mismo que dos millones de coches o una central de carbón. Eso se desprende de un estudio de Barcelona Regional, basado en datos de la Organización de la Aviación Civil Internacional (ICAO), que calculan las emisiones promedias de cada trayecto. Dos expertos en aviación y clima – Paul Peeters, de la Universidad de Breda en Holanda y Dan Rutherford, del International Council of Clean Transportation en Estados Unidos– comprobaron esta estimación para EL PERIÓDICO. Sus respectivos modelos arrojaron números prácticamente idénticos. Las emisiones locales del aeropuerto son una pequeña fracción del total: 500.000 toneladas. Sin embargo, la obras de expansión conllevarían emisiones adicionales. Si se toman en cuentas emisiones distintas al CO2 (dióxido de nitrógeno, vapor de agua etc.), el impacto de los vuelos en el calentamiento podría ser dos o tres veces mayor. Finalmente, el total se tiene que multiplicar por dos, si se imputan a Barcelona también las emisiones de los vuelos entrantes. 

 

¿Cuánto emitiría en caso de ampliarse?

Para saber cuánto emitiría un aeropuerto ampliado, hay que tener en cuenta: 

Cuánto aumentaría el tráfico. El aeropuerto pasaría de 53 millones de viajeros en 2019 a una capacidad máxima de 72 millones alrededor de 2031 (un incremento potencial de alrededor del 35%), según AENA.  

Cuántos vuelos largos habría. De las 344.000 operaciones de 2019, la mayoría fue a destinos europeos (61%), seguidos por los nacionales (29%). Los intercontinentales fueron el 10% pero causaron el 39% de las emisiones, según Barcelona Regional. La ampliación debería fomentar los vuelos de largo radio: la expansión de 500 metros de una pista sirve para permitir aviones más grandes.

Cuánto aumentaría la eficiencia de los aviones. Normalmente, esta aumenta entre un 1 y un 2% al año: o sea, se quema menos combustible para hacer el mismo viaje

Paul Peeters ha calculado para EL PERIÓDICO el aumento de emisiones previsible en estos supuestos: que se alcanzaran los 72 millones de pasajeros en 2035, que la fracción de vuelos intercontinentales se duplicara (llegando al 20%) y que la eficiencia aumentara un 1% anual. Según su modelo, el aumento de emisiones de los vuelos salientes sería espectacular: un 75%, hasta 7,4 millones de toneladas de CO2. Peeters no emplea los datos del ICAO, sino promedios de emisiones de vuelos cortos, medios y largos de los aeropuertos holandeses. 

¿Qué podría moderar la emisiones?

Rutherford y dos autores del informe de Barcelona Regional (los técnicos Marc Montlleó Gustavo Rodríguez) prefieren no hacer predicciones. Sin embargo, casi todos los expertos consultados apuestan por un aumento de emisiones con la ampliación, al menos en el corto plazo - incluyendo Salvador Sedó, director de desarrollo sostenible de Foment del Treball, que apoya la expansión. Las estrategias que moderarían las emisiones incluyen:

Mejorar la eficiencia de los aviones: esta se considera la contribución principal a la contención de emisiones. Sin embargo, solo una fuente de AENA cree que sería suficiente para que el aeropuerto ampliado tuviera menos emisiones que el actual. Según Rutherford, no se puede excluir que las mejoras estabilicen las emisiones. 

Llenar aviones: la fuente de AENA apunta que se pueden aumentar pasajeros sin incrementar los despegues, si se llenan aviones más grandes, que tienen un consumo menor por pasajero individual (pero también suelen hacer rutas más largas y contaminantes). 

Ahorro energético en el aeropuerto: AENA dispone de un plan climático y el aeropuerto de Barcelona está en un alto nivel de optimización, según Marina Efthymiou, experta en aviación de la escuela de negocios DCU de Dublín. 

Combustibles verdes: Airbus ha anunciado un avión de hidrógeno con emisiones cero en 2035. La fuente de AENA dice que un aeropuerto competitivo atraería tecnologías innovadoras. Pero las fuentes independientes consultadas son escépticas. Rutherford estima que los combustibles alternativos no formarán más del 5% del total en 2035. Peeters observa que esos combustibles servirán de entrada para vuelos cortos en aviones pequeños. Además serían muy caros, lo que resultaría en menos viajeros. 

Eliminar vuelos cortos: Sedó vería bien reemplazar vuelos nacionales con trayectos en tren. Si Barcelona fuera un hub, no haría falta un puente aéreo con Madrid para conectar con otros continentes. Rodríguez observa que este reemplazo liberaría espacio para vuelos intercontinentales, sin necesidad de aumentar la capacidad del aeropuerto. Montlleó ve prioritario conectar los aeropuertos de Madrid y Barcelona con alta velocidad para reemplazar el puente aéreo.

Compensar las emisiones: la capacidad para reducir emisiones de la compraventa de carbono o de plantar árboles para compensarlas está cuestionada. 

¿Se puede expandir la aviación y limitar el calentamiento a la vez?

La aviación es responsable de entre el 2 y el 3% de las emisiones globales, pero está en crecimiento exponencial: podría alcanzar una quinta parte de las emisiones globales en 2050. También es la manera de desplazarse más intensiva en carbono. ¿Cómo casa la expansión de un aeropuerto con el pacto verde europeo y los acuerdos de París para mantener el calentamiento debajo de 1,5 grados? Sedó cree que otros sectores, como el del coche eléctrico, deben asumir la mayoría del esfuerzo.

Según la Agencia Internacional de la Energía las emisiones de la aviación son “muy difíciles” de abatir. Su estrategia llama a limitar el crecimiento del sector, fomentar el tren y acotar los viajes de negocio largos. Según Daniel Scott, experto en turismo de la Universidad de Waterloo, los gobiernos que se tomen en serio los acuerdos de París deben gestionar la demanda. Expandir aeropuertos es “el equivalente turístico de extraer más petróleo”, concluye este experto.

Michele Catanzaro

El Periódico 4 junio 2021

domingo, 14 de febrero de 2021

Una nueva mirada a la Renta Básica



La Renta Básica es un tema muy controvertido, por ejemplo muchos dicen que no están de acuerdo porque eso sería dar dinero a los gandules, y yo les digo y sobretodo a los pobres. La Renta Básica sería una medida de distribuir un poco la riqueza mundial de ese 1% que tiene la misma riqueza que el 99% restante de la población.
Bueno os dejo este artículo que he encontrado que ayuda a entender el trasfondo y el espíritu de la Renta Básica
--------------------------------------------------
Una nueva mirada a la Renta Básica
Robert Skidelsky, miembro de la Cámara de los Lores, profesor emérito de Economía, Universiad de Warwick © Project Syndicate 2016.
Gran Bretaña no es el único país que ha celebrado un referéndum este mes. El 5 de junio, los suizos rechazaron de forma aplastante, por un 77% frente a un 23%, la proposición de que todos los ciudadanos tengan garantizada una renta básica incondicional (RBI). Pero ese resultado desigual no significa que la cuestión vaya a desaparecer pronto. La RBI es una mezcla un tanto incómoda de dos objetivos: el alivio de la pobreza y el rechazo del trabajo como finalidad de la definición de la vida. El primero corresponde a la política y su práctica; el segundo es filosófico o ético. 
El argumento principal para la RBI como alivio de la pobreza es, como siempre ha sido, la incapacidad del trabajo remunerado disponible para garantizar una existencia segura y digna para todos. En la era industrial, el trabajo en la fábrica se convirtió en la única fuente de ingresos para la mayoría de la gente - una fuente que fue interrumpida por episodios de desempleo causados por la aparición de maquinaria industrial -. El movimiento obrero respondió exigiendo que la aceptación del mantenimiento en el lugar de trabajo se reflejará en la creación de un sistema de seguridad social: “Capitalismo de bienestar”.

martes, 24 de marzo de 2020

Un joven de los de ahora tendría que vivir 10.000 años para ganar lo que gana Messi en un año

Pues sí, un joven de un sueldo de 14 pagas de 800 € en un año, para ganar lo que gana Messi en un año, es decir 112 millones, tenía que haber nacido el año que nació Jesucristo y morir dentro de 7980 años es decir en el año 10.000.
Por cierto ¿con quién juega el Barça este domingo?
https://www.culemania.com/universo-blaugrana/leo-messi-cobra-112-millones-euros_252558_102.html



jueves, 24 de agosto de 2017

CITA SOBRE LA CRISIS DE LA DEUDA ACTUAL

En estos momentos estamos en una crisis sin fin… ¿por qué? pues porque la deuda ha llegado a unos límites tan insospechados que ya no se puede pagar, y no va a pasar nada porque no hay otra solución que que los acreedores se aguanten; los bancos centrales se han visto obligados a poner los tipos de interés a cero, porque al ser la deuda tan grande los deudores,  Estados, empresas y particulares no pueden pagar tipos de interés por encima de cero.
¿Y como se ha llegado hasta esta situación? pues porque la economía hasta ahora sólo ha funcionado con deuda porque como el dinero está en manos de unos pocos, un 1% de la población mundial tiene el mismo dinero que el 99% restante, estos pocos a través del sistema bancario lo prestan al resto. ¿y cuál es la solución? pues  no hay otra que repartir la riqueza…y ¿cómo se consigue esto? muy  muy difícil pero esto está en manos de los estados es decir en nuestras manos ¿y que tenemos que hacer para conseguirlo? pues se puede hacer muchas cosas … para empezar menos fumbol  y más rabia….en fin….el tema es largo y complicado pero SÍ QUE SE PUEDE.
Al respecto os dejamos una cita de un banquero sobre la deuda de la película “The International: Dinero en la sombra” ¡NO TIENE DESPERDICIO! después de verla se entiende perfectamente donde estamos.
“…..el objetivo del banco no es controlar los conflictos sino controlar la deuda que generan los conflictos, miren…el valor real de un conflicto el verdadero valor reside en la deuda que genera, si controlas la deuda lo controlas todo, les parecerá tremendo ¿no? Pero es la verdadera esencia de la industria bancaria, convertirnos a todos tanto a las naciones como a los individuos en esclavos de las deudas…”
Y EN ESTA CRISIS QUE ESTAMOS VIVIENDO EL PROBLEMA REAL HA SIDO QUE, AL CONTRARIO DE LA CITA DE ESTA PELÍCULA,  LA DEUDA AL SER TAN GRANDE NO SE HA PODIDO CONTROLAR.
Acerca de las crisis financieras recurrentes hay un libro muy interesante “Manías, pánicos y cracs: Historia de las crisis financieras” de Charles P. Kindleberger

miércoles, 23 de agosto de 2017

LA DEUDA PUBLICA ESPAÑOLA SOBREPASA EL PIB ANUAL



España está peor que nunca, se acaba de publicar los datos económicos de la Deuda Pública y ésta alcanza la escalofriante cifra de 1,138 billones de euros, está por encima del PIB. Por suerte, o por desgracia, los tipos en estos momentos son negativos por ejemplo recientemente el Tesoro ha conseguido 690 millones a través de Letras a 6 meses a un interés negativo del 0,433 % es decir cobra al que le presta dinero. El que los intereses sean negativos es la peor señal de cómo va una economía y esto es así pues sencillamente porque con una deuda tan alta y una economía estancada el país no puede pagar intereses porque si los tuviese que pagar el incremento de la deuda se aceleraría y el país entraría en bancarrota. ¿La solución? pues pasa por nuevas vías de desarrollo como las renovables y las tecnológicas entre otras es decir I+D+i, Investigación, Desarrollo e Innovación. Y por supuesto en en empezar a pensar en un Decrecimiento viviendo bien con menos.